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La
Coherencia
El
verdadero accionar humano, consiste en expresar en palabras, los
pensamientos coherentes a dicha HUMANIDAD e inmediatamente practicarlos
en cada una de las acciones. Este es el distintivo que marca la
diferencia.
La
coherencia practicada entre el pensamiento, las palabras y las acciones,
es lo único que lo puede llevar al equilibrio energético.
El
Pensamiento es dirigido por la mente y cuando la mente, se encuentra
“bien entrenada” es guiada por el intelecto. El Intelecto lo conforma un
sin número de energías muy sutiles, relacionadas
al discernimiento. Es, en otras palabras, lo que diferencia al humano
del animal y de la bestia.
El Intelecto funciona como un filtro entre la
mente y la Conciencia. Cuando sus energías se encuentran fortalecidas,
las energías de la Conciencia, fluyen de manera natural. Es esta la
forma en que se manifiesta el Verdadero Ser.
Por lo tanto, el Ser o el Alma es
la
misma Conciencia.
Son
las energías que reflejan las
cualidades, las virtudes y los dones. Es el reflejo de los Valores
Humanos en acción.
Las
Palabras
son la expresión oral del pensamiento.
Cuando un individuo se encuentra bien instalado en el Ser, necesita de
muy pocas palabras para comunicar cuanto desee expresar y cuanto desee
que se haga. Este tipo de personas, la mayor parte del tiempo, guardan
silencio y cuando hablan, usan sólo un lenguaje en el que fluye de
manera natural el sentido común, la pureza y la benignidad.
La
Acción hace referencia a la práctica de lo que
el individuo piensa y
predica.
Es el hacer diario. Cuando la acción es dirigida por la Conciencia y por
el Ser, se manifiesta la coherencia entre el pensamiento y la palabra. Y
quien manifiesta coherencia, fortalece el equilibrio, además de la
estabilidad emocional, sentimental, psicológica, espiritual y física.
La
Mente
la conforman energías generalmente pesadas. El Intelecto son energías
más sutiles, que se han ido fortaleciendo a través de muchas
existencias. Ellas sólo se desarrollan en el cuerpo humano y
funcionan como un filtro entre la mente y la Conciencia. La
Conciencia está conformada por energías mucho más sutiles, equilibradas
y perfectas.
Cuando las energías que vibran en la Mente lo hacen al mismo nivel
vibracional que las energías del Intelecto, y si éste vibra al mismo
nivel de las energías de la Conciencia, entonces fluye con naturalidad
la esencia del SER.
Las
energías del Pensamiento nacen en la mente. Si éstas son iguales a las
de la Conciencia, entonces, el pensamiento manifiesta lo que en realidad
debería ser el SER.
Cuando este tipo de Pensamiento se hace Palabra, en todo lo que se
pronuncia se manifestarán las energías de la Conciencia y por lo tanto
el SER.
Cuando se hace lo que se piensa y se dice, la acción ejecutada
expresarán también las cualidades de la Conciencia, que son las energías
del SER.
En consecuencia…
Pensamiento = Mente = Intelecto= Conciencia = SER
Palabras = Conciencia = Decir = SER
Acción = Conciencia = Hacer = SER
Este
esquema se da, sólo en aquellas personas que se manifiestan como
verdaderos Seres Humanos.
Cuando no hay coherencia entre el pensamiento, las palabras y las
acciones, el individuo puede estar distorsionando su esencia hablando
mucho, haciendo poco y por lo tanto dejando de SER lo que en realidad
es: Equilibrio Energético.
Aquellos que "hablan mucho y hacen poco”, siempre estarán en
problemas porque no pueden controlar todo lo que sale de su boca. Pero
en la medida en que concientemente ejecute su “Deber Ser Humano”,
en su personalidad se irán dando diferentes esquemas hasta que
finalmente tome las riendas sobre sus energías.
Cuando
eso suceda,
manifestará coherencia en sus pensamientos, sus palabras y sus acciones,
se sentirá
bien consigo mismo…
Por lo tanto,
habrá equilibrado su balanza energética. Se
habrá convertido en un ejemplo, porque habrá concientizado su HUMANIDAD.
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