Preguntas y Respuestas
Conceptos Básicos para el Despertar de una Nueva Conciencia
Sobre La Desvirtualización Energética





El “Deber Ser Universal” y la Rectitud
El ser humano al nacer, y de manera inherente a su condición, trae en su esencia en forma de energía, una serie de pautas, atribuciones, normas, mandatos y/o deberes “prescritos”,  los cuales debe cumplir a través de su continuo accionar. Es su naturaleza intrínseca la que le va diciendo lo que debe hacer para poder preservar tanto su integridad, como la integridad de la humanidad y por ende, la universal. Es la Voz de la Conciencia la que le estará indicando la forma en que ha de armonizar su existencia con el resto de lo que existe. Es el deber asociado a la rectitud y a la acción correcta, además a la armonía interna y al código de conducta desde la razón, para hacer lo justo en el momento justo, lo que implica además, en quien lo ejecuta, una responsabilidad no tan sólo consigo mismo, sino además con el resto de las personas que le rodean y con el resto de lo que existe. Cada etapa de la vida, cada sexo y cada período, se encuentra naturalmente delimitado por la edad: la infancia, la niñez, la adolescencia, la juventud, la madurez y la vejez.
En cada una de ellas, existen deberes y obligaciones, que establecen ciertas normas, que por su misma naturaleza, lo pueden ir guiando, logrando con ello, no tan sólo un beneficio personal, sino también colectivo. El deber ser es en realidad una “vara energética inherente” que sirve para medir y preservar el buen comportamiento, la conducta, la moralidad, la verdad, el respeto y la responsabilidad. Sólo a través de ella, es que se puede comparar y reconocer lo que
es bueno de lo que no lo es, lo correcto de lo incorrecto, lo moral de lo inmoral,
lo que se encuentra dentro del respeto de lo que no.

 

¿Existe un deber ser individual?
El deber ser no es algo que puede ser determinado por cada persona conforme a sus caprichos. Hay quien pueda pensar que el deber ser que resulta de sus respectivos análisis y reflexiones, se convierte no tan sólo en su línea de acción individual, sino que también es el Deber Ser Universal. Debido a estas posibles confusiones, ¿cómo puede determinarse y convertirse el deber ser individual en el Deber Ser Universal? El deber ser relacionado con la rutina diaria estará cambiando día a día, pero aquello que cambia diariamente no constituye propiamente el Deber Ser Universal. Éste último no es cambiante, es eterno, es inmutable y verdadero. En todo caso para poder establecerse en el verdadero Deber Ser, todo aquello que resulte de los dictados emanados por la voz de la conciencia, deberá ser puesto en práctica de acuerdo a un ideal trazado dentro de los parámetros del bienestar común. Al hacerlo, las acciones que vayan pasando las innumerables pruebas diarias fortalecerán las energías del intelecto, y con ello se fortalecerá también el fluir ininterrumpido de las energías de la conciencia que
no es más que el fluir perfecto del Deber Ser Universal.

 

 



Los antivalores
Son el conjunto de cualidades calificadas como "negativas o malas" que identifican el carácter y la personalidad de un individuo. Ellos no son más que las energías inherentes que se han ido tergiversando, desvirtuando, distorsionando, reprimiendo y/o haciéndose más pasivas en su manifestación y desarrollo, las cuales pueden ser llevadas a su perfecto estado de equilibrio y sutilidad, a través de una conciente, insistente y programada rehabilitación conductual.

La mala conducta

La mala conducta no es más que un conjunto de hábitos que se fueron programando en la esencia de un individuo, a través de la activación y el fortalecimiento de un conjunto de energías que con el errado accionar, se fueron exacerbando y/o reprimiendo, así como distorsionando y/o desvirtuado. Dichos hábitos no son ni se encuentran acordes al “deber ser”, al código de conducta, a la moral y a las buenas costumbres dictados por la voz de la conciencia.

 

El embellecimiento, la sexualidad y el exhibicionismo extremo
En la actualidad está de moda, el embellecimiento,
la sexualidad y el exhibicionismo extremo, acciones que de manera inconciente posiblemente inducen, tanto a todos aquellos que las practican como a todos los que las contemplan o las vivencian, a la experimentación de situaciones relacionadas a la pornografía, al vicio, a la mentira, al adulterio, la perversión,
la depravación, la inmoralidad, al sadismo, a las violaciones, la crueldad, el alcoholismo,
la corrupción, la degeneración, la homosexualidad, al aborto, al abuso de menores y
a la promiscuidad. Lo que muchos no han analizado, es que quienes estimulan y activan
este tipo de energías tergiversadas son tan responsables de todos los sucesos
que se deriven de ellas, así como lo son también sus actores.

 

 

¿Qué es una involución energética?
Toda esencia, cuando se encuentra dentro del proceso de reconocimiento de su realidad,
debería ir avanzando siempre hacia el equilibrio. Pero, mientras no se acepte la rectitud, la bondad y el sentido común como guías en el avance energético, las energías inherentes pueden que se vayan  desvirtuando fuertemente. Al ocurrir esta anomalía, las energías de la mente no se van sutilizando y liberando al intelecto, y por lo tanto, éste no estará ejerciendo su función de discernir adecuadamente, pues su activación, al igual que su funcionamiento y su fortalecimiento es el prerrequisito para atraer un cuerpo humano. En estos casos, y al ocurrir la muerte del cuerpo, dicha esencia desvirtuada, por la falta del desarrollo del intelecto, puede que momentáneamente atraiga un cuerpo de animal que le servirá de instrumento y vehículo para aquietar y serenar esas energías desenfrenadas, o para activar aquellas que se encuentran reprimidas y subusadas, así como también puede servir para saldar deudas kármicas contraídas. Este nuevo cuerpo, que generalmente asume características de animales domésticos o de animales que, de alguna u otra forma, se encuentran relacionadas con la vida diaria de las personas, quizás atraigan algunas enfermedades, situaciones difíciles y/o carencias,…, las cuales puede que le sean "útiles" para practicar el desapego o cualquier otra energía desvirtuada contentiva en su esencia, despertando y activando con esta experiencia, aquellas que le puedan servir de ayuda para poder centrarse nuevamente.

 

¿Qué ocurre con los animales que son consumidos como alimentos por las personas?
Todo lo que existe lleva dentro de sí un ADN Energético el cual es el reflejo del avance o retroceso en su proceso evolutivo. Esta energía sutil que revela la biografía energética de algo o de alguien, es la que le indica al ADN Físico la forma en que ha de manifestarse como energía densa, entonces y en el caso de los animales, cuando son consumidas sus carnes por las personas, estas energías densas impregnadas con las energías sutiles desvirtuadas, son adquiridas a través de la alimentación, pasando a reforzar en quien las consume todas las energías similares a ellas. Si en el animal se encuentran por ejemplo, energías de miedo, rabia, lujuria, impulsividad, soberbia, ineptitud, ira, impotencia, pereza, apatía, gula, impaciencia, falta de afecto, servilismo, inseguridad,…,
estas energías desvirtuadas reforzarán todas aquellas que ya se encuentran
activadas y desarrolladas en quienes las consume.
 

 

¿Cómo funciona el “Energiámetro o el Valorómetro Humano”?
El Energiámetro o el Valorómetro Humano es un aparato imaginario que quizás pueda ser creado en el futuro, y el cual serviría para medir la calidad y cantidad de energías identificadas como valores humanos, a través del color y/o el nivel vibracional. Todos los individuos no han desarrollado sus energías inherentes de manera similar. Ese proceso evolutivo energético individual es lo que hace único a cada individuo, razón por la que si existiera un aparato que le permitiera medir individualmente cada una de sus energías, su proceso de reconocimiento o su proceso de experiencia humana, pudiera disfrutarse con mayor plenitud al hacerse conciente.

 

El Termómetro Energético
Es un termómetro imaginario que mide la desvirtualización energética según sea su exacerbación o pasividad, así como también el grado de perfección y/o equilibrio
a través de la medición de las manifestaciones espontáneas, naturales
y voluntarias de las energías inherentes en las personas.
Es en otras palabras, un aparato que posiblemente sea creado en el futuro para
medir el carácter de un individuo, además de su nivel evolutivo o el grado
de perfección alcanzado. Aunque pueda parecer algo ficticio, la creación del mismo sería de gran utilidad al generar confianza por el grado de desarrollo alcanzado vibracionalmente en cada una de las acciones manifestadas.
Para que esto sea una realidad, también hay que tener en cuenta y se debe hacer la salvedad, que cada energía individualizada tiene cierto parecido y/o diferencia
a lasdemás, así como también existen muchas semejanzas y diferencias,
en cuanto a su activación, manifestación y desarrollo entre una persona y otra.
Por ejemplo, el grado de equilibrio o la frecuencia de la energía conocida
como el amor, vibra en un nivel superior a la benevolencia o a la caridad,
pero puede pasar que la consideración cuando se llena con un poquito de obligación se vaya enardeciendo y deje de ser una energía equilibrada, así como la bondad cuando
se mezcla con un poquito de vanidad. Igual ocurre con la insensibilidad,
si se manifiesta con apatía entonces es una energía pasiva, pero si se manifiesta con
desidia y negligencia, se convierte en una energía exacerbada.
En consecuencia, tendría que ser un termómetro o aparato que mida
la total pureza de las mismas así como también la total desvirtualización.

 

 


















¿Cómo funciona el Índice de Maldad del Dr. Michael Stone?
El Dr. Michael Stone ha estado investigando los diferentes métodos empleados por los asesinos para llevar a cabo sus fechorías, así como también las posibles motivaciones que los llevan a desarrollar la cantidad de “malicia” necesaria para cometer dichos actos. En base a estos estudios, el Dr. Stone ha elaborado una escala numérica, del 1 al 22, ubicando en cada número un perfil psicológico según ciertas particularidades manifestadas por la mente de estas personas. Dicho investigador lo que ha realizado es una escala vibracional de energías tergiversadas, distorsionadas, exacerbadas y/o exasperadas, las cuales tanto por ignorancia colectiva como por ignorancia de los asesinos, terminan en un acto abominable. Dicho doctor, para poder asignar el número de la escala a cada asesino, estudia la personalidad, el carácter y las condiciones de vida en el que se desenvolvió dicho individuo desde la infancia hasta el momento de los hechos. El  problema es, que se tiene la falsa creencia que ese tipo de personas nacen con esos “defectos” por el azar, o porque son congénitos o hereditarios, o porque son desarrollados durante su vida, quienes se dedican a realizar estudios e investigaciones, no han tomado en cuenta que para que una persona manifieste desde la infancia “malos hábitos” así como un “mal carácter”, estas conductas y hábitos arraigados, tuvieron que haberse formados poco a poco y con antelación al nacimiento. La gran mayoría, no se ha dado cuenta ni ha analizado dentro de la lógica y lo obvio, desde el inferimiento y lo deducible, que es imposible que una persona manifieste por ejemplo odio, resentimiento y/o violencia, sólo porque sea una elección momentánea y circunstancial, o porque así se lo dicte el “hemisferio izquierdo o el hemisferio derecho del cerebro”, o porque sean los “dictados de Dios” para poner a prueba la capacidad de transformación y de fe de una persona. El odio, el resentimiento, la violencia, la rabia, la ira, la envidia, la venganza, la altanería, la impulsividad, los celos y la lujuria “surgen” de la EXACERBACIÓN de las energías relacionadas a los excesos e/o insuficiencias de amor, afecto, confianza, serenidad, concordia, verdad, respeto, rectitud, paz, disciplina, responsabilidad,… Estas energías calificadas como “malas” se han venido fortaleciendo a través de muchas acciones y para poder llevarlas nuevamente al equilibrio, debe ponerse en práctica un proceso de concientización y transformación que sea constante, continuo, largo, y preferiblemente voluntario. Para que una persona reforme su carácter y por ende su personalidad, necesitará de muchas nuevas acciones “buenas” para que se vuelvan a fortalecer las energías del amor, la paz, la confianza, la generosidad, la tolerancia, la paciencia, la aceptación, la solidaridad y el respeto, éstas entre muchas otras.

 

¿Por qué son un error las sentencias a muerte y las cadenas perpetuas?
Las sentencias a muerte y las cadenas perpetuas son un error porque, en el caso de la muerte, al “deshacerse” la sociedad de un individuo no se está terminando con el problema que pudo haber ocasionado. Un cuerpo al morir, el proceso evolutivo de su esencia queda momentáneamente suspendido hasta que vuelva a comenzar con una nueva existencia junto a un nuevo cuerpo que tendrá las características físicas indicadas por la estructuración energética que tuvo al final de su existencia anterior. Por lógica, si esa persona fue condenada porque era un asesino, violador, traficante, perverso, torturador,…, el estado en el que se encuentren esas energías, será el mismo estado con el que inicie la siguiente existencia. Razón por la que ese individuo que nace estará propenso a continuar con lo que hacía en su vida anterior, a menos que durante su infancia y/o adolescencia sea orientado por unos buenos padres y maestros, o también puede que las circunstancias de vida que experimente, “buenas y/o malas” lo ayuden a desarrollar adecuadamente esas energías que se encontraban distorsionadas, logrando con ello superar ese pasado energético existencial. En el caso de las cadenas perpetuas, si no se aprovecha el tiempo en la prisión, con una adecuada “rehabilitación energética”, esa esencia que se encuentra desvirtuada, cuando muera el cuerpo que ocupa y vuelva a nacer en otro cuerpo, experimentará situaciones similares,
como las descritas con los que han sido sentenciado a muerte.

 



 

¿Cuál es la razón por la cual mediante una resonancia magnética, se puede
determinar si una persona es un potencial asesino?

En la actualidad existen muchos exámenes y pruebas que pueden indicar lo que un individuo pueda llegar a ser en el futuro. Entre esas pruebas se encuentra la resonancia magnética, con la cual se puede localizar en el cerebro, evidencias y anomalías que indican la potencialidad que tiene una persona para ser un asesino o para tener un comportamiento violento. Lo que los científicos desconocen es que, lo que determinó o lo que le indicó a estas evidencias y anomalías, que se desarrollaran y se ubicaran en el cerebro fue el ADN Energético. Es la estructuración al final de la existencia anterior lo que determina la nueva estructuración del ADN Físico para la siguiente existencia. Por lo tanto, el comportamiento y las circunstancias de vida de una persona no es algo que ocurre al azar y mucho menos es la culpa de un Dios que pone a pruebas y/o castiga
a unos y a otros no.

 

¿Cómo deberían ser reeducados los reclusos para que puedan
ser reinsertados en la sociedad?

Los reclusos deberían ser reeducados para que puedan ser reinsertados a la sociedad a través de un proceso de “rehabilitación energética”, es decir en la medida en que los profesionales que ayudan a reorientar la conducta humana, puedan ir entendiendo la forma en que funciona la existencia o la forma en que se lleva a cabo el proceso de evolución energética, podrán diseñar programas educativos especiales para esa reinserción, los cuales han de acentuarse en la activación y desarrollo de las energías que fortalezcan el buen funcionamiento del intelecto.

 

 

Los Jueces
El tener que “juzgar” no es una tarea fácil. Para poderlo hacer objetivamente, el que juzga tendría que conocer toda la trayectoria energética de la esencia que se encuentra en ese proceso, de lo contrario y si lo hace de manera incorrecta, quien o quienes se dedican a juzgar, posiblemente, se estarían convirtiendo en “ladrones de energías” de todas esas personas que por diversas razones, puede que hayan cometido un delito, y es peor aun cuando el acusado es inocente. Cuando se juzga inadecuadamente, el juez o los jueces puede que se conviertan en ladrones de energías de todos los familiares y demás afectados por su negligencia, su indiferencia, su apatía, su descuido, su indolencia, su desinterés, su flojera, su desidia y su ineptitud. Nada queda sin “saldar” en el universo, porque más temprano que tarde, éste siempre buscará el momento perfecto, en esta o en las siguientes existencias, para que se den
las respectivas “sanaciones” energética que han de darse.