Preguntas y Respuestas
Conceptos Básicos para el Despertar de una Nueva Conciencia
Sobre el Mundo y las Sociedades






¿Por qué existen el dolor, la pobreza, el hambre, la maldad, las enfermedades,
los problemas en el hogar, la drogadicción, la irresponsabilidad sexual, la inseguridad, la locura, la corrupción, la desidia de los gobernantes, los conflictos entre naciones,
los conflictos religiosos,…?

El dolor, la pobreza, el hambre, la maldad, las enfermedades, los problemas en el hogar, la drogadicción, la irresponsabilidad sexual, la inseguridad, la locura, la corrupción, la desidia de los gobernantes, los conflictos entre naciones, los conflictos religiosos,…, son sólo experiencias que
se atraen, con el objeto de llevar al equilibrio todas aquellas energías que se han venido desvirtuado. Ellos son los efectos atraídos por ley de causa y efecto, los cuales funcionan como oportunidades “diseñadas” por el universo, para activar las energías del intelecto y las de la conciencia.
Cada esencia atraerá lo que "merece" experimentar por ley de atracción. Pues son los problemas los mejores estímulos en el avance energético y, entre más se discierna sobre ellos, entre más se les acepte, entre más se entienda el porqué de su atracción, entre más se practique la entereza, la inmutabilidad y la ecuanimidad al enfrentarlos y entre más se usen como instrumento para ser mejores personas, más corto será el camino para alcanzar la liberación, tanto por quienes los padecen como por aquellos que puedan usarlos para ayudar, porque más adelante puede que, el que estaba bien ocupe el lugar del que estaba padeciendo. Son esas experiencias de vida, las que impulsan al individuo y al colectivo a encontrar otros conceptos y otras soluciones más elevadas que el simple placer material y la simple ambición por ser mejor que el otro.

 

¿Por qué se originan las catástrofes mundiales y el calentamiento global?
Las energías contenidas en el planeta, cuando se van desvirtuando generalmente por las acciones de los individuos, se van acumulando formando una gran “masa energética”, muy parecida a una enorme nube de asfalto negro. No se ve a simple vista, pero se encuentran presentes en todas partes. Hay quienes la llevan sobre sí mismo, otras se acumulan sobre y dentro de las casas, manteniendo un ambiente pesado y discordante, se acumulan en los objetos, plantas, animales y en cualquier otro lugar por las que vaguen y sean atraídas, otras además se aglomeran sobre una comunidad, no permitiendo el entendimiento, la cordialidad, la amabilidad, la participación, la benignidad, la paz,... Y finalmente, una gran masa energética mala colectiva, se almacena sobre algunos países del mundo, impidiendo la manifestación natural de energías racionales, de justicia, equidad, igualdad, dignidad, paz, respeto, democracia, libertad y armonía que permitan el buen convivir.
Esa gran masa no puede salir del Planeta porque esa energía, que inicialmente era buena y equilibrada, ha sido distorsionada, desvirtuada y tergiversada por sus pobladores. Es una responsabilidad de los seres que habitan la Tierra el retornarlas nuevamente a su estado original, porque lo que es de este planeta, en este planeta se queda. Es la Fuerza de Gravedad la que impide, que se vayan al espacio exterior. Son esas mismas energías que se han ido desvirtuando
las que se convierten más adelante en tragedias, desastres y catástrofes mundiales,
con el fin de recordarles a todos su deber en asumir sus responsabilidades. Por lo tanto, es
la
Transformación Conciente
, Voluntaria y Sincera del Ser Humano la que hará posible
que todo vuelva a la normalidad y al equilibrio energético.

 









 

¿Cómo es posible la Paz Mundial?
La paz en el mundo no debería ser sólo un anhelo, ella debería ser ya un hecho, porque su estructuración energética se encuentra en la conformación energética de cada persona. La paz al ser una energía inherente, no puede ser enseñada ni se puede aprender ni comercializar ni puede ser impuesta y mucho menos, se debe predicar a viva voz que se es un “defensor de la paz”, cuando en la propia esencia no se ha podido desarrollar y fortalecer. Ella, sólo se puede experimentar, disfrutar, esparcir, dispersar y/o extender con el vivo ejemplo en la ejecución de las acciones. La paz es una de las tantas energías inherentes que deben ser activadas, desarrolladas, manifestadas, practicadas, disfrutadas, fortalecidas, afianzadas, arraigadas y reconocidas en pensamientos, palabras y acciones, luego con la sola presencia de esa persona pacifista, su energía se difundirá silenciosamente por donde quiera que vaya, porque con su sólo fortalecimiento, todas las demás, serán evidentes.

 

¿Por qué los representantes de la gran mayoría de las religiones no le han dado respuestas acertadas a los grandes problemas del mundo?
Los representantes de la gran mayoría de las religiones no le han podido dar respuestas acertadas a los grandes problemas del mundo porque todavía arrastran viejos conceptos, que deberían ser apartados en la búsqueda de esas respuestas. Mientras se imponga el querer tener siempre la razón y mientras no se entienda que las épocas cambian, y que con ello el grado de razonamiento humano, el mundo seguirá sumergido en más crisis y más problemas.

 

 


¿Cuál es la razón por la que los científicos aún no encuentran las respuestas adecuadas que conectan la ciencia con la espiritualidad?
Los científicos no encuentran una conexión entre la ciencia y la espiritualidad porque todavía siguen creyendo que cada una de ellas no tiene absolutamente nada que ver con la otra.
Cuando se entienda que es en realidad la espiritualidad, surgirán
las respuestas a todas las incógnitas que existen.



 

¿Por qué nos encontramos en una época de transición energética?
Nos encontramos en una época de transición energética porque, por una parte, ya se llegó al límite de lo irracional y por la otra, muchas personas al tener fuertemente fortalecidas las energías del intelecto, la voz de su conciencia, les está diciendo que ya llegó el tiempo de cambiar el rumbo. Es la misma conciencia de cada uno de ellos la que exige los cambios que han de darse.



 

 

¿Por qué hay tanta inseguridad social?
Existe tanta inseguridad social por la actual ignorancia colectiva que lleva, a cada individuo a querer hacer lo que se le viene en gana, por el desconocimiento total de la forma en que funciona la Creación, además por el desconocimiento del alcance de la responsabilidad energética inherente que tiene cada esencia sobre sus acciones, junto al desconocimiento de la Ley de Causa y Efecto, además de la Ley de la Reencarnación. 


 

 

¿Cómo se podrían solucionar los actuales problemas tanto individuales como
los familiares, los de la comunidad, los del país y de todos aquellos
que aquejan al resto de la humanidad?
Por Ley de Causa y Efecto, cada persona experimenta el "destino" que ha creado según la forma en que haya accionado, tanto en el presente como en las vidas pasadas. Si un individuo posee una personalidad y/o un cuerpo que no acepta, la personalidad podrá ser transformada, pero el cuerpo tendrá que ser aceptado como el "instrumento perfecto" para continuar con su proceso evolutivo; si la familia, la comunidad, el país y/o los gobernantes no encajan con lo que se ha deseado, lo único que se puede hacer para que la situación cambie en un futuro no muy lejano, es comenzar a vibrar en un nivel energético muy superior. La transformación debe darse primero de manera individual y luego, por refracción, reflejo, reacción, resonancia y repercusión, se atraerán energías similares a las que esté activando y desarrollando. Si se es una persona soberbia por ejemplo, puede que se atraigan situaciones de peleas, de violencia y de no entendimiento, las cuales son energías que vibran al mismo nivel para poder tener el "escenario perfecto" para activar y desarrollar energías relacionadas a la tolerancia, el respeto, la paciencia, la bondad, la sumisión y la aceptación. Si se experimentan situaciones de corrupción e ingobernabilidad, entonces hay que vibrar en la verdad, el respeto, la honestidad, la democracia, la participación, la responsabilidad y la ecuanimidad, pero por sobre todo con energías que vibren en la frecuencia de la determinación, el coraje, la perseverancia, la osadía, la dignidad y la gallardía en cada situación que se presente, ya sea en el hogar, en el trabajo, en la calle,…, es decir, no debe ser sólo cuando así le convenga a una persona. Se debe accionarse adecuadamente en todo momento, porque si no se vibra constantemente en la misma frecuencia el universo entenderá que son otras las energías por sanar. Una persona, una familia, una comunidad, un país atrae lo que se “merece”, en otras palabras, atrae la situación perfecta para poder tener la oportunidad
de “despertar” todo aquello que se encuentra "dormido".

 












 
























¿Cómo podría darse una sociedad más justa y más humana?
Un día no tan lejano, ubicado en el tiempo perfecto del Universo, cuando se dé el verdadero despertar en los seres humanos y cuando ocurra la verdadera concientización de las energías que le son inherentes a su naturaleza, ya no existirán odios, resentimientos, divisiones, ni cargos, ni habrá una diferenciación jerárquica en las labores, no serán necesarias las instituciones, los organismos ni las organizaciones. Cada quien, de acuerdo a la humanidad desarrollada, fortalecida y reconocida, sabrá qué es lo que debe y tiene que hacer, razón por lo que no necesitará, de otras personas que le estén observando, supervisando, vigilando, indicado, ordenando o mandando. No existirán jefes, gerentes, apoderados, directores, abogados, jueces, fiscales, legisladores ni contralores. Menos existirán presidentes, gobernadores, alcaldes, policías ni militares que discriminen, excluyan y dividan. No existirá más lucha por el poder. Sólo será necesario, una repartición del desempeño del trabajo o del servicio, para evitar la negligencia y lo repetitivo. Todos tendrán un salario justo y equitativo, o serán beneficiados por la puesta en práctica de una verdadera justicia social y/o cada persona hará la labor comunitaria que desee hacer, según sus convicciones y podrá también practicar una verdadera religión que lo pondrá en contacto con su realidad. En ese tiempo no habrá distinciones ni exclusiones por el nivel social o económico, ni en lo racial o lo político. Nadie mirará de reojo ni con odio o desprecio. Se ayudarán los unos a los otros. Se manifestarán energías puras, limpias, equilibradas y sublimes de apoyo, de concordia, servicialidad, trabajo, rectitud, igualdad, respeto, paz, verdad, justicia, fraternidad, tolerancia, unión, altruismo y un compartir colectivo con orden y disciplina. No habrá presos, ni delincuentes, ni ladrones, mendigos, pordioseros, niños de la calle ni cualquier otro desvíos de conducta o energía tergiversada. Todos actuarán como siempre han debido hacerlo, actuarán como seres humanos. El mundo será habitado por una sociedad sin cadenas de mando, sin
jefes, sin clases ni estratos sociales, sin exclusión social, sin límites ni fronteras. Nadie mandará a nadie y ninguno esperará que sea el otro el que haga para poder hacer o continuar. Será una época, en la que todos trabajarán equitativamente de acuerdo a las pocas necesidades energéticas que todavía se tengan que saldar. Sus condiciones de vida serán armónicas y muy similares. Habrá justicia e igualdad social. Las energías inherentes o el alma, no tendrá que regresar para tomar un nuevo cuerpo, pues estarán casi por equilibrarse y así liberarse. No existirán ansias ni deseos por procrearse ni reproducirse, razón por la que irá disminuyendo la población mundial, y por lo tanto, los seres humanos pasarán a ser una especie en extinción. Las características físicas y conductuales serán muy similares. Habrá un solo lenguaje: la telepatía. No ocurrirán desastres naturales, será un clima y unas condiciones ambientales iguales en todo el planeta.
Será el mundo, de unos SERES HUMANOS, que ya habrán entendido,
comprendido y asimilado la lección. Una lección de unidad, de amor, de respeto,
de tolerancia y por lo tanto, una lección de HUMANIDAD.

 

¿Cómo podría ocurrir el fin del mundo desde la lógica humana?
Desde la antigüedad siempre se dijo que el fin de la Tierra ocurriría como un “castigo de Dios” por el mal comportamiento del hombre. Para esa época, también las personas estaban convencidas que la Tierra era plana y que más allá de ella, hacia arriba, sólo existía “el cielo” que era el Reino de Dios, y hacia abajo, el infierno. Pero si aplicamos la lógica y analizamos las Leyes Naturales del Universo, entre ellas la Ley de la Conservación de la Energía y Ley de Causa y Efecto, este fin nunca ocurrirá de la forma en que siempre se ha descrito. ¿Es que acaso los seres humanos no tienen el derecho a evolucionar así como también el resto de las especies, incluyendo la Tierra y el resto de los planetas, estrellas, soles, galaxias…? La destrucción total jamás sucederá. Por lógica, cuando los seres humanos alcancen su grado de perfección humana, puede que se extingan como especie densa, pero sus energías proseguirán vibrando en otra dimensión, y el resto de lo que existe también continuará con su proceso evolutivo. Si acaso ocurriera una casi o total destrucción del planeta ocasionada por la ignorancia colectiva, las energías contenidas en él quedarían momentáneamente suspendidas en el tiempo y en el espacio. Es decir, aquellas esencias o almas que todavía no hayan alcanzado la perfección energética para ese mal conceptuado final, tendrán que esperar miles de millones de años hasta que nuevamente se forme el planeta y hasta que se den las condiciones ambientales y climáticas perfectas que permitan la vida y así la continuidad evolutiva del resto de las energías. Sería algo muy similar a un nuevo comienzo. El Universo es perfecto y todo lo que en él habita: Después de una causa se originarán los efectos, que luego éstos, han de ser las causas para los nuevos efectos. Nada es casual, nada es fortuito, ni al azar ni coincidente. Cuando los individuos comiencen a entender la responsabilidad energética individual en cada una de sus acciones, se dejarán guiar por la conciencia, y en consecuencia irá disminuyendo la población. Esto ocurrirá, porque pocas almas o ninguna, tendrá la necesidad de nacer, razón por la cual las personas tendrán más tiempo de vida para poder ir saldando sus “deudas energéticas”. Así irán transformando las energías de los falsos deseos, las ambiciones, caprichos, afanes, odios, venganzas, envidias, lujuria, violencia... No se necesitarán jefes, gerentes, presidentes,… El mundo será un solo país porque no existirán fronteras. Todos sabrán lo que deben hacer con sus vidas sin necesidad de divisiones, ni exclusiones, ni preferencias…  La Tierra volverá poco a poco a las mismas condiciones iníciales hasta desvanecerse o hasta “liberarse energéticamente”, porque habrá “cumplido con la misión” que le fue encomendada desde el inicio de su tiempo. Por tales razones, la evolución energética deroga la creencia del fin del mundo pronosticado por algunas religiones.