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¿Quién Soy? |
Mi nombre es Elizabeth Varga Ramírez, nací en
Venezuela hace 49 años y soy una de las tantas almas que
han dedicado una gran parte de su existencia
en la
búsqueda de su propia identidad. Por muchísimos años
fui empresaria en el área del diseño y la confección,
además de licenciada en contaduría pública.
Mi vida para
ese entonces, era normal como cualquier otra con
alegrías, tristezas, esperanzas, sueños, ilusiones,
problemas, muchos problemas,...
Pero un día, mí suerte
bruscamente cambió: de muchos problemas, pasó a
muchísimos más problemas...
Gracias a todo lo que estaba ocurriendo, tuve la
urgente necesidad de conocer algo más de lo que ya
supuestamente sabía. Para ello realicé cursos,
charlas y
seminarios relacionados al desarrollo humano, además de
terapias y ejercicios de perdones y afirmaciones. Al
comienzo, mi motivación estuvo
vinculada primordialmente
con “la prosperidad”, pues tenía que hacer algo ante la
pérdida inminente de mi empresa. En mi desespero, leí un
sin número
de libros dedicados a esos temas que estaban
de moda. En algunos, me ofrecieron "pócimas mágicas" con
las cuales no obtuve ningún resultado.
Finalmente y a
pesar de tanta lucha,
mi empresa "cerró sus
puertas" desligándome definitivamente del mundo en que
vivía.
A pesar de la "derrota", continué con mi
búsqueda, pero ya no por razones económicas. Para ello,
me sumergí en temas relacionados a la metafísica,
el fenchui, el Rebirthing, los ángeles, la
neurolingüística,... Debo comentar que mucho antes, de
que ocurriera el fin de mis días como empresaria,
también había terminado de leer
la Biblia completa, pues de
una u otra manera quería entender ¿quién era Dios y
por qué se había ensañado contra mí?
Con tantos
problemas, mi ser, mi alma, mi esencia,… ya no era la
misma. Día a día, y a pesar de lo que ocurría a mi
alrededor, me sumergía más
y más en ese mundo, al que
han mal titulado, de la espiritualidad.
El tiempo pasaba, seguía leyendo, incluso a
Lobsang Rampa, un Curso de Milagros, a James Redfield,
Louise Hay, Neale Donald Walsch, Wayne Dyer,
John Gray, Robin Sharma, Shakti Gawain, Lair Ribeiro, Paolo Cohelo,
Conny Méndez, Carlos Fraga, Francisco Giménez,...
Realicé más cursos,
más seminarios, más terapias,…
También conocí algunas personas relacionadas con
la Organización Sri Sathya Sai
Baba.
Con ellos compartí algunos años,
dedicándome a
un sin número de acciones humanitarias, entre ellas, fui
maestra voluntaria en valores humanos en una escuela
pública y en un colegio católico, además realicé un
diplomado, sobre el Programa
en Educación en Valores
Humanos SSSB, en una universidad pedagógica de mi país.
Cuando lo finalicé, las preguntas
aumentaron y mi aislamiento se hizo aún mayor...
Debido a los nuevos temas, mi investigación
espiritual tomó un camino muy diferente… Tenía que
encontrar las respuestas, no sabía cómo, pero mi
intuición
me decía que las conseguiría.
Entonces me dediqué también a escribir y a
escribir. Leía, analizaba, reflexionaba, escribía,…
Incorporé incluso en mis lecturas
los libros, discursos
y mensajes de Sri Sathya Sai Baba y sus explicaciones
sobre los Vedas. Sin saberlo, había puesto en práctica
la introspección,
la cual puede verse como un proceso en
el que las respuestas no se buscan afuera. Ellas “salen”
de un supuesto “ser interior” a través de la constante
reflexión, del discernimiento, de la deducción, del
análisis y el inferimiento de todo lo que ocurre.
Pensaba y pensaba sobre el motivo de la
existencia humana... y de manera inexplicable, y con
frecuencia recibía respuestas a través de mis análisis
que,
día a día, fueron mejorando. En ocasiones, esas
respuestas aparecían "entre" las líneas de los libros, a
veces en cualquier acontecimiento, quizás en una
conversación, así como también en una canción, incluso
hasta en mis sueños. Esta forma de vida se hizo una
constante. Me hacía preguntas…
y las respuestas venían a
mi. Para poder explicar a otros, todo aquello que se me
estaba revelando, tuve que aprender a elaborar
presentaciones en Power Point
y a dibujar en Paint,
trabajo que más adelante comencé a enviar a diferentes
correos por Internet, invitando a otros a unirse al
listado. Quería crear
un grupo de personas que
“habláramos el mismo lenguaje”.
El grupo fue creciendo y ya no pude controlar los envíos,
entonces elaboré esta Página Web
para poder colocar, a
la disposición de todos ustedes el producto de todo ese
proceso de “buscar respuestas” cambiando
el lenguaje
espiritual por un lenguaje más cotidiano, quizás algo
científico.
La intención de su difusión es contribuir de
alguna manera a la multiplicación de ese Movimiento
Humanista Silencioso que se encuentra expandiendo en
el
ambiente y que tiene una infinidad de tiempo creándose.
Es un movimiento de seres humanos que perciben la
existencia humana desde otro punto de vista,
al que en
la actualidad conocemos o puede que sean personas que
apenas estén “sospechando” que las cosas no son como se
las dijeron.
Esta página, que
trataré de actualizar con
frecuencia, es en fin una invitación a la constante
indagación e introspección, pues considero que sólo a
través de la práctica de esta
técnica, es que podemos
desarrollar nuestras propias conclusiones, porque Todos
absolutamente Todos, la podemos poner en práctica. Por
otra parte, también
es mi deseo, que ésta sea además,
una ventana abierta para la investigación no tan sólo
personal sino, para los profesionales y los estudiantes
que se
especializan en temas relacionados al
comportamiento humano. Queda pues de parte de todo aquel
que la lea confirmar, según sus conocimientos
y con el
estudio, el análisis, la reflexión, la lógica y el
discernimiento, lo que aquí expongo. |
¡Namasté!...
.
Por un Mundo Mejor...
Elizabeth Varga Ramírez
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"Hay
un secreto que si se conoce, pone al descubierto todos los secretos;
si ese problema es resuelto, todos los demás son resueltos;
hay
un nudo que, si se desata, todos los nudos son desatados.
Hay una ciencia que, si se domina, se dominan todas las ciencias.
Esa ciencia clave es la
Sabiduría
Eterna.” |
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“Este
conocimiento no puede obtenerse en los libros ni lo pueden impartir los
gurús o maestros espirituales,
y tampoco lo puede aparecer el Paramatma
o Alma Suprema como un don.
En verdad, ustedes mismos son el Paramatma,
el Atma o el Conocimiento.
Si investigan con serenidad, sentados en
completa soledad, cómo está presente ese conocimiento en todos,
ustedes
oirán en su interior una voz espontánea, eterna e inmutable.
Todas las
cosas que se manifiestan en este mundo están sujetas a un constante
cambio debido
al proceso incesante de la unión y separación de los
átomos.
Sin embargo, esta divina voz interna no sólo es la misma en
todos los seres, también es eterna
y permanece inalterable. Los cambios
debidos a la variación en la edad de una persona o a los diferentes
estados
de conciencia, sólo afectan al
cuerpo denso,
al sutil y al
causal, pero de ninguna forma afectan a la voz mencionada.
¿Qué es entonces esa voz? Es la voz divina interna que emana del Alma,
la cual puede realizarse, nunca estudiando las escrituras y volviéndose
un erudito..." |
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"Al llegar al mar, el río pierde su individualidad, su nombre y su forma
,
y se vuelve uno con el mar. Así también, el conocedor de Brahman
se vuelve verdaderamente Brahman."
Sri Sathya Sai Baba |
"Ustedes sin
embargo, aspiren a los dones más preciosos. Pero yo les
voy a mostrar un camino mucho mejor.
Si yo hablara todas las lenguas de los hombres y aún la
de los ángeles, y no lo hiciera con amor,
no sería más que bronce que resuena o un platillo que
hace ruido. Si tuviera el don de la profecía y conociera
todos los secretos, si tuviera toda clase de
conocimientos y tuviera tanta fe para trasladar los
montes,
pero si no lo hago con amor, nada soy. Si reparto todo
lo que poseo a los pobres y si entrego hasta mi propio
cuerpo,
pero no por amor, sino para recibir alabanzas, de nada
me sirve. El amor es paciente, servicial y sin envidia.
No aparenta ni se hace importante. No actúa con bajeza
ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar
por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona.
Nunca se alegra
de algo injusto y siempre le agrada la verdad.
El amor disculpa todo, todo lo cree, todo lo espera y
todo lo soporta. El amor jamás dejará de existir.
Alguna vez el don de la profecía terminará, y ya no se
hablará en lenguas ni será necesario el conocimiento.
Porque los conocimientos y la profecía son cosas
imperfectas, que llegarán a su fin cuando venga lo
perfecto."
San Pablo (Corintios 12-31/13 1-10)
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